Carmen de Patagones

 

Historia

La etapa pionera

El 22 de abril de 1779, Don Francisco de Viedma y Narvez fund el Fuerte y la poblacin Nuestra Seora del Carmen, con el objeto de afianzar la soberana hispana sobre los territorios patagnicos.

La fundacin fue facilitada por un pacto previo entre el Virrey de Vrtiz y el Cacique Chanel. A pesar de su aislamiento, la aldea jams sufri un maln, gracias a la progresiva armona de intereses con las tribus patagnicas y sur pampeanas.

La economa local se basaba en una agricultura y ganadera que slo provean al consumo de la aldea, por lo que sus habitantes vivan con extrema frugalidad, en un medio que impona severas dificultades a los pobladores.

La Revolucin de Mayo de 1810 agrav estas condicio­nes. Al diluirse la significacin geopoltica de Patagones, se eliminaron las medidas de proteccin a la produccin local, y se descuid la calidad de los jefes y tropas que se enviaban al Establecimiento. Se inici as una crisis que puso a Patagones al borde de su desaparicin.

La sal sostiene la aldea

El auge de los saladeros rioplatenses permiti que, hacia 1820, Patagones superara su estancamiento al convertir­se en proveedora de sal. Tal vinculacin abri, adems, mercados regulares para su trigo, cueros, carne salada, y los pro­ductos provenientes de la economa indgena. Esta nueva articulacin increment sensiblemente los vnculos econmicos y polticos con las tribus de la regin.

El gobierno provincial, demostrando un nuevo inters por los destinos de la aldea, procur el reordenamiento institucional del Establecimiento: design un Comandante enrgico y eficiente, y se eligieron por primera vez un juez de Paz y un representante maragato para la Legislatura bonaerense. En 1827; el Directorio del Banco de las Provincias Unidas del Ro de La Plata que luego sera el Banco de la Provincia de Buenos Aires design a Ambrosio Mitre, padre de Bartolom, comisionado en Patagones.

Ese mismo ao, el pueblo de Patagones en armas derrot a una expedicin invasora del imperio del Brasil.

Para entonces, los agudos conflictos que tanto en Chile como en Argentina enfrentaban a indios y blancos, a parcia­lidades indgenas entre s, y a las facciones polticas criollas, haban quebrado la armona alcanzada con las tribus de la regin, y con ello la creciente prosperidad econmica.

Paz y expansin

El tratado de paz firmado en 1857 entre el General Mitre y el Cacique Yanquetruz, abri una nueva etapa en el desenvolvimiento econmico y social de Patagones. Este acuerdo permiti una notable expansin de las explotacio­nes agropecuarias, que quedaron entonces a relativo res­guardo de los malones por la accin combinada de la Guardia Mitre (1862), el Fortn Conesa (1869) y el asentamiento de tribus aliadas en sitios estratgicos.

Este proceso se consolid con la colonizacin italiana en Cubanea, y tuvo como correlato una apreciable expansin urbana.

Hacia 1879 se inici la incorporacin efectiva de las pampas y la Patagonia a la soberana nacional, materializa­da por la cruenta Conquista del Desierto. La creacin de la Gobernacin de la Patagonia en 1878 rest a Patagones su Banda Sur. Este sector del pueblo haba comenzado a ser denominado Mercedes desde fines de la dcada de 1860, y se convirti en la capital de la Gobernacin adoptando el nombre de Viedma.

La colonizacin de los valles y meseta rionegrinos con­virti a nuestra ciudad en un importante centro comercial y de servicios, ya que su puerto vincul a los nuevos territo­rios con Baha Blanca, Buenos Aires y Europa.

Este auge econmico atrajo a emprendedores comer­ciantes porteos y extranjeros, y a nutridos contingentes de artesanos y trabajadores, rurales y urbanos. Estos migrantes contribuyeron a enriquecer la poltica local, que se vio conmovida por los grandes conflictos de la poca.

En poco ms de una dcada se triplic la planta urba­na, se crearon varias escuelas, un hospital regional, y se proveyeron importantes servicios pblicos.

Asocindose a la prosperidad del momento, el Banco de la Provincia de Buenos Aires cre una sucursal, que abri sus puertas el 15 de junio de 1884 en el edificio que hoy ocupa el Museo Histrico Regional Emma Nozzi. A raz de la crisis de 1890, la filial debi cerrar sus puertas en 1894. Pero otro acontecimiento golpeara ms severa­mente al valle inferior del Negro: en 1899 una pavorosa inundacin arras la ciudad de Viedma, las explotaciones rurales valletanas y la dinmica calle Roca de Patagones.

Redefinicin del espacio poltico y econmico de Patagones

La prosperidad que disfrutaba Carmen de Patagones desde la dcada de 1880 comenz a detenerse a principios del siglo XX debido al tendido del ferrocarril desde Baha Blanca al Neuqun, y desde 1910 por la apertura del puer­to de San Antonio Este. La primera de estas obras rest a Patagones buena parte de sus mercados valletanos, y la segunda hizo lo propio con los de la meseta rionegrina.

Las alternativas econmicas que se intentaron para superar el ya agotado ciclo de Patagones como importante ncleo comercial y de servicios fracasaron, dando lugar a un estancamiento slo morigerado por la colonizacin de las tierras del Partido de Patagones, que atrajo migrantes nacionales y europeos entre los que se destacaron, por su nmero, los alemanes del Volga.

Este proceso fue sustentado por el tendido del ferro­carril desde Baha Blanca, originando la creacin de cen­tros urbanos como Cardenal Cagliero, Jos B. Casas, Stroeder, Villalonga y Pradere.

El Banco de la Provincia de Buenos Aires, reorganizado en 1906, reabri sus puertas en Patagones el 5 de enero de 1918, constituyndose en un valioso soporte de la actividad rural.

La ya alicada navegacin martima ces en 1943, y la fluvial en 1950.

La provincializacin del territorio Nacional del Ro Negro en 1955 hizo que Viedma -su capital- iniciara un despegue que, con el correr de los aos, revirti a su favor la hegemona que hasta entonces ejerca Carmen de Patagones.

Hacia la dcada de 1960, el desarrollo de la adminis­tracin pblica viedmense, la sistematizacin de las obras de regado en Viedma, y el auge de la agricultura en el Partido de Patagones, dinamizaron la regin, convirtindola en receptora de migrantes de distintos puntos del pas. Especial relevancia numrica tuvieron los provenientes de la meseta rionegrina, mayoritariamente de ascendencia mapuche.

Treinta aos despus profundas transformaciones nacionales e internacionales pusieron en crisis las bases eco­nmicas y sociales de esta comunidad. Nuestra identidad histrica es hoy uno de los pilares que nos sostienen para enfrentar el desafo de construir un proyecto de futuro.

Combate del 7 de Marzo de 1827

Hacia 1827 Patagones era una aldea de no mas de 800 almas.

Luego de muy duros comienzos, los "maragatos" (Habitantes de Patagones) haban logrado una relativa prosperidad gracias a los saladeros rioplatenses. La poblacin estaba compuesta por comerciantes, primitivos pobladores y sus descendientes, hacendados y saladeriotas recientemente establecidos, los africanos trados por los corsarios y los deportados, que purgaban sus condenas como peones. Vivir en este, el punto mas austral del planeta ocupado por el hombre blanco ya tenia mucho de heroico.

Esta poblacin se vio envuelta en la guerra entre Argentina y el Imperio del Brasil por la posesin del actual territorio uruguayo. El bloqueo del puerto de Buenos Aires, transformo a Patagones en refugio de Corsarios. El enorme dao que estos infligan al comercio enemigo, decidi al Imperio a arrasar Patagones.

En diciembre de 1826 el Carmen recibi 2 malas noticias: la inminente invasin brasilera, y la imposibilidad del gobierno de enviar refuerzos militares. La angustia se apodero de la poblacin. Pero el coraje y el amor a su tierra pudo mas, y aqu se quedaron.

El 28 de febrero de 1827, cuatro naves forzaron la barra, una de ellas varo y se hundi. Desde la desembocadura del ro, una batera intento, sin resultado, detener a los atacantes. All, cayeron el Corsario Fiori y dos soldados africanos.

El 6 de marzo los invasores desembarcaron una columna de infantera. AL parecer se extraviaron en el monte, aunque finalmente, al amanecer del da 7 visualizaron el Cerro de la Caballada. Pero Patagones estaba preparada: en el cerro, el subteniente Olivera con sus 80 jinetes (un puado de soldados, chacareros, artesanos, peones, etc.) descargaron sus fusiles hiriendo de muerte al Capitn Sheperd, jefe de la expedicin Imperial.

La columna enemiga agotada y sedienta, comenz a retroceder buscando el ro pero la caballera de Olivera la arrollo.

Siete banderas fueron tomadas en la accin del 7 de marzo de 1827 dos de ellas an se conservan en la Iglesia Parroquial de Patagones, a ambos lados de la imagen de la Virgen del Carmen, trada desde Espaa, el ao de la fundacin . Mas detalles....


 

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